EL MUNDO
Actualizado jueves 13/10/2011
El Cuerpo de Guardianes de la Revolución iraní, vinculado por Estados Unidos con la supuesta trama terrorista desvelada el pasado martes en Washington, rechazó este jueves cualquier relación con ese presunto complot, según informó la agencia oficial IRNA.
El vicecomandante de los Guardianes de la Revolución, general Hosein Salami, afirmó a IRNA que las acusaciones estadounidenses le resultan "graciosas" y no tienen fundamento.
Estados Unidos acusó el pasado martes a Irán de estar tras un presunto complot para atentar contra las embajadas de Arabia Saudí e Israel en Washington y asesinar al embajador saudí, Adel Al Jubeir.
Además, las autoridades estadounidenses señalaron a supuestos miembros de la Fuerza Al Quds del Cuerpo de la Guardianes de la Revolución como presuntos responsables de haber planeado, coordinado y supervisado la trama.
'Distraer la atención'"Los reiterados fracasos y frustraciones de la política exterior de los líderes de EEUU les han llevado a este intento de distraer la atención de la comunidad internacional del colapso actual del capitalismo", dijo Salami.
Para él, el principal motivo que Washington tiene para tratar de "confundir la atención internacional" son "las protestas a que se enfrenta", en referencia a las manifestaciones que desde hace cuatro semanas llevan a cabo los 'indignados' en Nueva York contra los abusos de la banca y la crisis económica.
Según el mando militar iraní, además, los estadounidenses han "inventado disputas ridículas y sin fundamento para crear división entre los musulmanes", en este caso entre Irán y Arabia Saudí.
EEUU e Israel son los enemigos declarados de Irán, mientras las relaciones de Teherán con Riad son inestables, debido a la alianza de Arabia Saudí con el país norteamericano y también a su rivalidad en el área del golfo Pérsico, aunque son socios en la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).
Sospechas y sancionesEl Departamento de Justicia de EEUU identificó a los presuntos implicados en la supuesta trama terrorista en EEUU como Manssor Arbabsiar y Gholam Shakuri, ambos de nacionalidad iraní, aunque el primero había obtenido también la estadounidense y residía en Nueva York.
Arbabsiar fue detenido el pasado 29 de septiembre en el aeropuerto internacional John F. Kennedy de Nueva York y confesó que trabajaba para los Guardianes de la Revolución, mientras que Shakuri, que reside en Irán, sigue en libertad y está igualmente vinculado a ese cuerpo de seguridad iraní, según EEUU.
El Departamento del Tesoro, por su parte, anunció sanciones contra cinco personas, cuatro de ellas miembros de la Fuerza Al Quds de los Guardianes de la Revolución, presuntamente vinculadas con la trama, además de la aerolínea comercial iraní Mahan, también supuestamente relacionada con ese cuerpo militar.
Además de Arbansiar y Shakuri, también fueron sancionados Gasem Soleimani, comandante del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria; Hamed Abdolahi, alto mando de este organismo, y Abdul Reza Shahlai, otro integrante de la Fuerza Quds.
Numerosas autoridades iraníes han negado la participación del país en este asunto y el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Ramin Mehmanparast, calificó de "falsa" la acusación y aseguró que Irán y Arabia Saudí "mantienen unas relaciones de respeto mutuo".